Fue un soñador, un hombre sensible, con un gran mundo espiritual, altamente empático, vivió la vida con gran profundidad, valorando la conexión humana.
Obligado por las circunstancias a ser pragmático, empresario y ocultar su espiritualidad. Esa es la parte que todos le conocieron. Converse conocí y trate cotidianamente hace 35 años.
El éxito del diario La Verdad en 1997 se le debe a sus consejos. Fue el mejor presidente que tuvo CADUAINCO cuando esta organización gremial era importante.











Añadir comentario