Las tres plagas

por Enrique Ochoa Antich

Triplemente heróicos, los venezolanos de esta generación enfrentamos no una, sino tres plagas a la vez. No son las diez plagas de Egipto, pero son, como diría el poeta de los golpes fuertes en el alma. Tal vez no hay sangre en los ríos, ni ranas por la calles, ni el polvo se ha convertido en piojos, ni hay enjambres de moscas, ni la peste mata los ganados, ni el hollín de los hornos se ha transformado en úlceras y pústulas, ni ha caído sobre nosotros lluvia de granizo y fuego, ni el viento ha traído langostas para asolar los cultivos, ni nuestros días se han convertido en noches, ni un ángel de la muerte nos ha arrebatado a nuestros primogénitos. Aunque a decir verdad, de todo esto hablan nuestras tres plagas.

La primera, claro, es el virus, enemigo silencioso que avanza como una mancha de aceite, trastoca nuestras costumbres, clausura nuestros hogares, aleja a nuestros semejantes, asfixia a los más viejos de la especie, y con todo ello, ha puesto en evidencia cuan frágil es la condición humana.

La segunda plaga es el peor gobierno de nuestra historia. Sí, hay que constatar que ha actuado con eficacia para evitar la expansión de este «enemigo interno» que nos infesta. Estúpida (e insegura, by the way) esa oposición que cree que es más oposición por no hacerlo. Y qué duda cabe, con ese gobierno en ejercicio hay que colaborar hoy, poniendo a un lado diferencias políticas hoy subalternas. Pero no puede desconocerse que entre nosotros la amenaza del virus es doble, pues sabemos que a cuenta de una prolongada indolencia oficial, y a la crisis de un modelo económico estatista-populista que menguó nuestros ingresos al mínimo, y a una política internacional necia que nos ha aislado de al menos 16 de las 20 naciones más desarrolladas y prósperas del planeta, los hospitales públicos son hoy una ruina, los servicios de agua y electricidad han sido devastados, y la producción de petróleo y gasolina se halla reducida a su mínima expresión, todo esencial para la lucha contra una eventual expansión del virus. Ojalá y esta catástrofe de lo público no se salde en la muerte de miles.

A lo que se añade una tercera plaga, para que la mortal amenaza sea triple: la presencia predominante en el campo opositor de una lógica extremista que incluso hoy, en estos tiempos de pandemia, juzga que mientras peor estén las cosas mejor pues, aunque no sea cierto, de esta suerte el rrrégimen caerá implosionado por la catástrofe, y sobre sus ruinas, como los comunistas sobre las del capitalismo, construiremos un mañana mejor. Así, algunos de estos jerarcas de la vergüenza anhelan que el mal sea inmanejable y que mate a muchos, y sueñan, deliran con que en tales circunstancias los militares derrocarán a Maduro e irán a buscarlos a ellos para ponerlos en el poder, y se frotan las manos saboreando la hipotética victoria. Triple amenaza que se objetiva en las deleznables sanciones gringas, solicitadas por esa ignominiosa oposición, que agravan la crisis preexistente y que hacen más difícil la lucha con el bacilo infernal: ¿no sería hora de que la parte de la Asamblea Nacional que jefatura el G4 se dirigiera a la Casa Blanca y reclamara del imperio la suspensión al menos temporal de las sanciones? Subalterno el cálculo político forjado en el yunque de la enfermedad y la muerte. ¿No habrían quedado mejor ante el país estos politicastros si, al modo de Casado en España, ofrecen su concurso al gobierno que es, al Estado realmente existente, en vez de estar jugando como niños a «presidencias» ficticias que sólo adquieren entidad en sus febriles e inmaduras mentes?

Triplemente heróicos los venezolanos que le dan cara a la vez no a una sino a tres plagas: virus, gobierno, oposición. Ojalá que al superarlas, pues serán superadas, los venezolanos emprendamos nuestro personal éxodo hacia nosotros mismos, y que así conquistemos juntos la tierra prometida de la Venezuela posible: sana, libre, próspera y justa. Que así sea.

(Fuente original: Punto de Corte).

Categorías Opinión

2 comentarios en “Las tres plagas”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.