Crece cerco de opinión para un acuerdo político ante crisis en Venezuela

PANORAMA habló con Francisco Rodríguez, Colette Capriles, Chúo Torrealba, Rodrigo Cabezas, Víctor Álvarez y Carlos Raúl Hernández sobre la necesidad de un acuerdo político ante el Covid-19. 

El cerco en la opinión pública del país de voces exigiendo un acuerdo político nacional para encausar la crisis del coronavirus en Venezuela es cada vez más fuerte.

La primera pandemia en más de un siglo de la humanidad  encuentra a Venezuela en su peor momento histórico. Con una profunda crisis política, con una economía que pareciera de postguerra, con una diáspora que sobrepasó los cinco millones de venezolanos, con la consecuente destrucción de valor profesional; con servicios públicos de la era medieval, en  default y unas sanciones petroleras que no son la causa de origen del desolador escenario económico, pero hacen su trabajo en la profundización de la crisis.

Ante este contexto, fácil de describir en un párrafo, pero que los venezolanos “mastican” día a día, hay que sumarle la llegada de esa  pequeña bestia: el Covid-19. La misma que tiene paralizado a todo el planeta, con más de 18 mil muertes ya y que tiene a la economía mundial al borde de una recesión inédita ante un virus que los expertos definen como el “mayor desafío de la humanidad” en siglos.

La Venezuela a la que le toca enfrentar al Covid-19 no solo tiene un sistema de salud precario, tampoco tiene acceso a  mercados internacionales, vende su petróleo a 8 dólares por barril y necesita de financiamiento internacional,  ya no solo para cuadrar déficit, sino para salvar vidas, en eso coinciden todos los analistas.

Esta Casa Editorial consultó a parte del acervo de capital humano venezolano para poner en perspectiva el desafío al que se enfrenta el país, cada uno desde su visual particular, con diferencias, pero con la coincidencia plena de que el tamaño del desafío requiere de todos, nadie sobra en la Venezuela de los próximos tiempos.

A continuación sus visiones sobre los desafíos que enfrenta el país y la urgencia de un acuerdo político por la vida.

Francisco Rodríguez, economista. PhD (Harvard, 1998). Fundador y director de Petróleo por Venezuela

“Sugiero que los recursos los administre la ONU, los pida Maduro y los apruebe la AN”

“Venezuela necesita recursos para enfrentar a la pandemia, el país atraviesa un choque económico muy fuerte, la caída de los precios del petróleo, combinado con el efecto de las sanciones ha llevado a que nuestro petróleo se está vendiendo el barril de petróleo a 8 dólares, la actividad económica reducida lleva un impacto en la recaudación tributaria, por tanto  se dispara el déficit que hay que compensar con financiamiento internacional para subasanar esa falta.

«El acceso a financiamiento externo lo tiene, esencialmente Guaidó, de hecho él (su administración) controla una buena cantidad de activos en el exterior que estimamos en 8 mil millones de dólares».
 

Como parte de las políticas que hay que aplicar se necesita  compensar económicamente a la gente para que se quede en casa, eso es correcto, para apoyar a la gente en la cuarentena y he propuesto que se dé un pago a cada venezolano adulto de 25 dólares al mes, a aquellos que se les está pidiendo que se quede en su casa y que por tanto no va a devengar un ingreso.

Si el Gobierno financia este gasto imprimiendo dinero simplemente va a atizar la inflación y la realidad es que tienen que importarse los bienes que no se producirán.

El acceso a financiamiento externo lo tiene, esencialmente Guaidó, de hecho él controla una buena cantidad de activos en el exterior que estimamos en 8 mil millones de dólares de cuentas en el exterior que han sido transferidas  a la administración de Guaidó, hay instituciones como el BID que lo reconocen y hay otras, como el FMI, que no han tomado una decisión sobre a quién reconocer y, por lo tanto, no van a solicitar una solicitud que no venga como parte de un acuerdo político.

Estamos ante una situación en la cual si estos dos grupos no se ponen de acuerdo, el país tendrá menos recursos para enfrentar a la pandemia, será más difícil hacer que la gente obedezca la cuarentena social, no se tendrán los bienes para suplir la caída en la producción, y las condiciones precarias se exacerbarán en la que vive la mayoría de los venezolanos.

Todo nos lleva a que tiene que haber un entendimiento entre las partes, y lo que he sugerido como mecanismo es que los recursos sean administrados por la ONU y que sean solicitados por Maduro, pero aprobados por la Asamblea Nacional, ese mecanismo lo planteamos en la propuesta de acuerdo petrolero humanitario.

Sin ese acuerdo político, el país va a vivir una crisis muy profunda, habrá muchas más muertes y Venezuela tienen riesgo de convertirse en lo que se ha convertido Irán, otra economía también sancionada, en un foco regional de la pandemia.

Por último, también se necesita un levantamiento de las sanciones. Venezuela está demasiado golpeada por el efecto de las sanciones  petroleras y el país tiene que ser capaz de utilizar todos los recursos que pueda conseguir”.

Colette Capriles, politóloga, escritora y profesora  de la Universidad Simón Bolívar

“Las instituciones democráticas son las que están salvando vidas hoy en el mundo”

“Sabemos que el lamentable estado de la infraestructura sanitaria, de las comunicaciones, del transporte, de la actividad económica y de las condiciones generales de vida, hacen casi imposible la atención a los casos hospitalarios que necesariamente se producirán y, sobre todo, impiden que se atiendan los impactos de la cuarentena en la mayoría de la población, reducida a la supervivencia de la informalidad.

De hecho, impide la contención de la epidemia porque la cuarentena no puede ser respetada. Ello derivará, como ya vemos incipientemente, en la repetición de la fórmula con la que el gobierno de Maduro concibe la gobernabilidad: estrechar el control militar sobre la población.

«Esta pandemia y sus consecuencias se prolongarán aún más dolorosamente en Venezuela si no actuamos todos”.
 

Hoy el Gobierno de Maduro arrecia con su campaña de aprovechar la emergencia humanitaria global para abogar por un levantamiento de las sanciones internacionales. No clama, en cambio, por ayuda humanitaria ni ofrece a la sociedad venezolana una opción de concertación social y política para abordar la emergencia.

Pero ello es precisamente lo que la sociedad civil y política debe exigir. La oposición tiene en efecto el deber de actuar en esta emergencia y en la otra, en la aguda y en la crónica, porque sin una solución política que en primer lugar articule todas las capacidades para abordar la epidemia -es decir, la búsqueda de financiamiento externo y la gestión compartida, en términos de diseño y contraloría, de ese financiamiento-, y que a la vez reconstruya el tejido institucional del Estado, la recuperación del poder público, para edificar concertadamente un camino de salida de la crisis crónica, nuestro futuro se limitará a la normalización de la tragedia.

Son las instituciones democráticas las que están salvando vidas hoy en el mundo. Las consecuencias del secretismo autocrático ya las vimos. Esta pandemia y sus consecuencias se prolongarán aún más dolorosamente en Venezuela si no actuamos todos”.

Chúo Torrealba, activista social, comunicador popular, fundador de El Radar de los Barrios 

“Hay que superar el ‘empate catastrófico’ Gobierno-oposición”

“Es urgente no solo que se produzca el acuerdo por la gente, sino que el mismo dé respuesta a cinco exigencias concretas de organizaciones sociales de base sindicales y comunitarias, exigencias que  formulamos ante el factor de poder que aún ejerce control del territorio y del aparato sanitario (Maduro), y el factor de poder que aún tiene la probabilidad crucial de ser escuchado y atendido por las fuentes de financiamiento internacional, indispensables para que Venezuela pueda hacer frente a la pandemia (Guaidó).«Que Maduro y Guaidó acuerden la integración de un Consejo de Economía para la Emergencia, integrado por representantes del Ejecutivo, de la AN, del sector privado y de los trabajadores».

Esas exigencias son:

  1. Que Maduro y Guaido designen una autoridad única frente a la pandemia.
  2. Que esa autoridad única esté integrada por los médicos especialistas, los científicos, los trabajadores del sector salud y los representantes de la Organización de Naciones Unidas y sus agencias humanitarias.
  3. Que Maduro y Guaidó acuerden la integración de un Comando Nacional de Seguridad integrado por las fuerzas militares, policiales, bomberiles y Protección Civil, que funcione en estrecha coordinación con la autoridad única.
  4. Que Maduro y Guaidó acuerden la integración de un Consejo de Economía para la Emergencia, integrado por representantes del Ejecutivo, de la AN, del sector privado y de los trabajadores, encargado de gestionar la búsqueda de recursos para enfrentar la pandemia y certificar que la administración y ejecución de los mismos sea hecha por agencias internacionales.
  5. Exigir que Maduro y Guaido designen un Consejo Asesor de la Sociedad Civil, desde el que las más reconocidas ONGs defensoras de Ddhh y los movimientos sindicales y sociales de base puedan apoyar la gestión de la autoridad única”.

Rodrigo Cabezas, economista, profesor de la Universidad del Zulia por 35 años

“Le sale a nuestro liderazgo político un acuerdo humanitario de emergencia”

“La pandemia mundial encuentra a mi país en su más grave momento económico y humanitario. No estamos preparados económica y sanitariamente para enfrentar un agravamiento del Covid-19.  El distanciamiento social, sugerido por la OMS e instrumentado en Venezuela, como precaución primaria es correcta pero es insuficiente dada la vulnerabilidad y desventajas causadas en el colapso económico-humanitario de los últimos seis años. «Necesitamos enfrentar la pandemia, esto es acceder a test de diagnóstico, equipos e insumos médicos, medicinas, camas de terapia intensiva, respiradores».

¿Podemos esperar a que la crisis estalle por expansión del virus o desesperación de las familias por insuficiencia de ingresos, alimentos y medicamentos? ¿se puede hacer un cálculo político para asignar mayores responsabilidades de esta crisis al Gobierno de Nicolás Maduro? La repuesta a ambas preguntas es un categórico no. Le sale a nuestro liderazgo político, económico, social, religioso y cultural, propiciar y alcanzar un acuerdo humanitario de emergencia. Debemos rescatar el sentido de nación para decir que cada vida que salvemos y cada persona que no se enferme es lo único que importa desde el punto de vista humano en este momento. Ello no supone arriar las banderas de lucha por la libertad, la democracia y la vigencia de los derechos humanos.

Requerimos un financiamiento internacional de emergencia humanitaria que nos permita cumplir tres objetivos:

1. Enfrentar la pandemia, esto es acceder a test de diagnóstico, equipos e insumos médicos, medicinas, camas de terapia intensiva, respiradores.

2. Una línea de crédito a tasas y condiciones preferenciales para las empresas nacionales que fabrican alimentos, medicamentos e insumos médicos.

3. Compra de combustible a nivel internacional para evitar la parálisis previsible de la economía y la sociedad”.

Víctor Álvarez, premio nacional de Ciencias

“El desafío  más abarcante exige visión de largo alcance para poner al país por delante de los proyectos políticos”

“Desde mi perspectiva, el desafío del coronavirus para nuestros políticos tiene dos alcances, uno puntual o parcial y otro más general o total. Si el fin es conjurar la amenaza del coronavirus, el desafío se enfoca en construir un acuerdo político entre Maduro y Guaidó para que cedan a una administración internacional (ONU, Pnud, OMS, OPS, CRI) los fondos que se generen y recauden para atacar la pandemia. Este sería un acuerdo político puntual para evitar una masiva y acelerada propagación de la enfermedad.

«Propongo abrirle paso a la conformación un Gobierno de coalición entre oficialismo y oposición, que incluya pero trascienda las acciones conjuntas para encarar la amenaza del coronavirus».
 

El otro desafío, el más general,  de mayor alcance y total exige mucha grandeza humana de nuestros políticos, que ojalá la tengan. Va más allá de la urgencia de complementar capacidades y recursos para poner bajo control la pandemia. Ese desafío  más abarcante exige visión de largo alcance y grandeza humana para poner al país por delante de los proyectos políticos y las ambiciones personales que apuestan al todo o nada, al ganador se lo lleva todo, para más bien abrirle paso a la conformación un Gobierno de coalición entre oficialismo y oposición, que incluya pero trascienda las acciones conjuntas para encarar la amenaza del coronavirus.

Dejando a un lado la obsesión electoral de nuestros políticos -expresado en la certeza que cada uno tiene de su seguro triunfo en las parlamentarias-, si el contagio no ha sido controlado y se puede propagar con las actividades de la campaña electoral, el reto de nuestros políticos pasa por considerar también posponer las elecciones hasta que ese Gobierno de Coalición no solo abata la amenaza del Covid-19, sino que además complete un Programa de Reformas Económicas, reinstitucionalice el país e inicie el desarme de los colectivos para luego convocar elecciones generales, de tal forma que quien resulte ganador reciba una economía saneada, un país reinstitucionalizado y pacificado que se pueda gobernar”.

Carlos Raúl Hernández, Ph.D y Mg.S ciencias políticas.

“Todos los países tienen que detener el virus, porque aquel que no lo haga es una amenaza para  los demás”

“Una de las situaciones que me ha producido asombro  es que algunos descarrilados insistan  en mantener e incluso profundizar las sanciones contra Venezuela. Hasta podría condolerse  uno de ellos si detiene a ver quiénes son aunque es terrible eso en el currículum de cualquier político, tanto como pedir una intervención extranjera. Esas son marcas que se arrastran para toda la vida.

«Algunos descarrilados insistan  en mantener e incluso profundizar las sanciones contra Venezuela».
 

Y asombra también hasta dónde ha descendido la calidad del liderazgo internacional que pareciera estimular que la pandemia arrase con la población venezolana. No otra cosa se promueve al negar la ayuda financiera internacional para medicinas y alimentos y continuar el embargo a las exportaciones petroleras. No queda otra cosa que encomendarse a Dios para que les ayude a comprender una sencilla verdad. Todos los países tienen que detener el virus, porque aquel que no lo haga es una amenaza para  los demás”

https://www.panorama.com.ve/politicayeconomia/Crece-cerco-de-opinion-para-un-acuerdo-politico-ante-crisis-en-Venezuela-20200326-0002.html

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