Entre lo líquido y la caducidad y la farsa venezolana

Santos García Zapata

Desde hace más o menos unos 90 años los industriales comenzaron a producir desde autos hasta electrodomésticos de poca duración. Poco a poco la sociedad, la cultura, las universidades sin tener una única dirección, simplemente amoldándose a la realidad se creó, formo, constituyó «modernidad líquida», el mundo líquido, los sentimientos líquidos y la misma cultura liquida. Una sociedad liquida,maleable. La moda conquisto el mundo. La publicidad adquirió un nivel excepcional a la par con el consumismo más desenfrenado que es su mejor logro. En la política desde hace doscientos años la opinión pública que ha venido creciendo en cantidad y disminuyendo en calidad está a la búsqueda del Súper hombre, como líderes mesiánicos surgieron los Stalin, Hitler, Mussolini, Adenauer, De Gaulle. Más adelante llegaron los Berlusconi, Trump y hoy tenemos los Bolsanaros.

Para muchos le es difícil entender, comprender que no somos un país rico cosa que nos han vendido con mucho éxito en los últimos 80 años. Que somos una sociedad tanto la IV República y la V República inmersa dominada por una ECONOMIA RENTISTA. Que ambos modelos económicos son en esencia iguales solo que su implementación y nombres han cambiado un poco siguiendo esa gatopardesca costumbre de “»Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie».

En la IV República se llamaba CORPOMERCADEO para vender productos a precios más bajos y en la V República se llama MERCAL y podemos dar como estos unos 20 ejemplos de solo cambios de nombres que llegaríamos hasta las Rutas Populares autobuses a buen precio de los alcaldes de la IV Republica a las Rutas Socialistas de los alcaldes del chavismo.

Si analizamos la Ley de Reforma Agraria de la IV República comprenderíamos que es más difícil “meter gato por liebre” y estafar al estado que en la Ley de Tierras de la V República.

Hay algo que es lógico, correcto que se desprende de la teoría de un gran politólogo alemán: “ Un gobierno se califica o lo calificamos por su praxis y no por lo que dice que es”.

Bien en Venezuela sucede el absurdo desde hace 20 años que la oposición califica al gobierno por lo que dicen los voceros y la publicidad del gobierno que es y no por su praxis. Es como si alguien se disfrazado de oso me patea, me escupe e insulta y le gritos “oso malo, oso coño de madre” en vez señalar al enemigo que está detrás del disfraz. Llamo a la policía y grito, denuncio que UN OSO ME AGREDIO. El juez en caso de llegar a juicio nos enviaría a un manicomio a los dos. Así esta sucediendo en el país desde hace 20 años

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