CELESTINAJE DE GENOCIDAS EN LA ONU

Es irritante, ofensivo y cruel, escuchar al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), salir con la consabida expresión hipócrita de la diplomacia occidental: “repudio”. A cada agresión imperial del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU) y de la Unión Europea con su Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN), sale Antonio Guterres diciendo que “repudia” tal o cual crimen o agresión. Pero, este lusitano señor, Secretario General de la ONU, no mueve ni un dedo en proteger a las naciones y pueblos víctima. Eso sí, es la celestina del imperio genocida estadounidense.

El caso es que en los últimos tiempos, son miles y millones las víctimas del genocidio estadounidense y de sus aliados, en aras del reacomodo capitalista y del bienestar de las transnacionales para la maximización de la ganancia, sin importarles las guerras y asesinatos en masas que tienen que propiciar, sin misericordia por la explotación de los trabajadores en la esclavitud del siglo XXI, callando la trata de personas, el tráfico de drogas con sus respectivos cárteles que se reparten sus regiones, sin atormentarse por los millones de humanos que crecen desnutridos y mueren de hambre, mirando para otro lado ante el tráfico de armas de la industria armamentista estadounidense, sin ruborizarse ante la injerencia genocida del gobierno de EEUU, Israel y de la OTAN contra los pueblos a los que buscan extinguir físicamente de la faz de la tierra, sin temor a la inminente destrucción del planeta.

Así, por ejemplo, tenemos: las agresiones del imperio genocida contra los pueblos del Medio Oriente, los ataques a Siria porque necesitan liquidar a Bashar al Assad para pasar por el Mar mediterráneo todo el petróleo y gas que les roben a ellos y a sus vecinos de la gran nación árabe; las violaciones de tratados como el de energía atómica, como acaba de hacer el gobernante pornopuritano, contra Irán, además de la arrogancia estadounidense de creerse ellos los únicos facultados en el universo para desarrollar energía atómica con fines bélicos; la razzia y liquidación de palestinos, como acaba de suceder en la Franja de Gaza, a manos de los israelitas, quienes más allá del gobierno sionista, la mayoría de los judíos fomentan, financian, avalan y participan en el asesinato de palestinos y en el robo de sus tierras, tal y como acaban de hacer a la fuerza, al robarse Jerusalén, para ellos como su capital, con más crueldad que la que tuvo Adolf Hitler contra ellos en el siglo pasado; las intromisiones y boicots contra los acercamientos y acuerdos entre Corea del Norte y la del Sur, ésta última, la que, provocadoramente, intenta ejercicios militares con el imperio estadounidense, sin respetar, ni valorar la grandeza de los lazos de hermandad con su hermana tierra del Norte; la injerencia estadounidense en Centroamérica y Suramérica, contra Nicaragua, porque Daniel Ortega les estorba para sus fines, contra Venezuela, para restaurar su hegemonía luego de la salida de Nicolás Maduro y, así, sucesivamente, el imperio estadounidense, el gobierno judío y los aliados de la OTAN, van asesinando y pirateando por el mundo con el celestinaje, no sólo de personajes, como el actual Secretario General, sino también, de esa supuesta mayoría que hacemos parte del Movimiento de No Alineados (MNOAL), que pareciera que de alineados tenemos más de lo que suponemos, lo que significa que, en verdad, las potencias emergentes de paz y los países del nuevo mundo multicéntrico y pluripolar, no somos más que meras ilusiones y cargados de un profundo y sutil complejo de inferioridad ante las potencias de la muerte.

En este pobre y miserable escenario mundial, con la fuerza hegemónica del gobierno estadounidense, los judíos y las hienas de la OTAN, lo más seguro que tenemos, es la necesidad de un reacomodo mundial, que sólo podría desencadenarse a partir de una necesaria guerra mundial o guerra de guerrillas por el mundo, en el que, ante las agresiones bélicas y genocidios de EEUU y sus aliados imperiales, avalados por la ONU, tendrían que ser derrotados por los países emergentes del África, Oriente Medio, Oceanía, Europa del Este, América Latina y Caribeña, con o sin el apoyo de las grandes potencias con capacidad bélica, como China, Rusia y Corea del Norte.

Esta conflagración irreversible y, hasta necesaria, se la debemos a los celestinos de la ONU. Postergar esta guerra mundial por la liberación de nuestros pueblos, sólo servirá para debilitarnos, seguir haciendo control de daños y contar nuestros muertos. Y seguir contemplando la muerte de nuestros hermanos del mundos, es solo un episodio que se repetirá en nuestro suelo, más temprano que tarde, lo que nos obligará a vencer o morir, pasivamente o luchando. Es nuestra decisión y depende de la disposición, del letargo y de las complacencias de nuestros gobernantes desde la ONU para con los genocidas mundiales.

NOTAS NECESARIAS:

– Hay una componenda internacional para salir de Nicolás Maduro, más allá de las elecciones del próximo veinte de mayo (20-M), porque hasta las piedras saben que el chavismo de base ha resistido hambre, miseria y corrupción, más una hipermillonización de la economía, con la determinación de no entregar el país al gobierno estadounidense, que tiene a sus dos lacayos, Falcón y Bertucci, jugando a la legalidad, mientras que Julio Borges y Henry Ramos Allup ejecutan la Agenda Oculta, bajo loa dirección de la U.S. Embassy en Caracas. El pueblo de a pie, el sencillo, el que va a votar por Nicolás maduro, no espera otra cosa, que la revancha contra todos los que nos han robado y arruinado la economía familiar. Dejar que todo siga igual a partir del 21-M, aunque el discurso sea incendiario, sería un error y abrir las compuertas a terribles escenarios en Venezuela.

Los sueldos en las universidades son miserables respecto de la economía real hiperinflacionaria y ésta supera la mezquindad de quitarle porcentajes de los aprobados por el Presidente Nicolás Maduro, en detrimento de los trabajadores universitarios, La mayoría de los profesores, empleados, obreros y estudiantes están abandonando nuestras universidades y siguen emigrando en busca de sueldos para lo más elemental: comer. Sería bueno que, en lo inmediato posible, el Presidente Nicolás Maduro, homologue los sueldos de los trabajadores universitarios, con los de la oficialidad de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), como acto de justicia y equidad. Sería también, muy bueno, que el Ejecutivo Nacional, el Fiscal General de la República y la Contraloría General de la República, revisaran la corrupción de las autoridades universitarias, los llamados fondos de jubilación, las cuentas milmillonarias en dólares y euros en el extranjero y paremos de contar tantos actos fraudulentos en las universidades, que todos conocen, saben y tienen pruebas, pero nadie toda ni con el pétalo de una rosa, tal y como se evidencia en las demandas contra universidades y sus autoridades, represadas, deliberadamente, en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y en las cortes del país, porque hay quienes están esperando a que “caiga Maduro” y otros “no quieren peo con las universidades”. La revolución no ha llegado a las universidades, por culpa de muchos del lado de allá y del lado de acá.

– El próximo domingo 20-M que nadie se confíe. Hay un plan silencioso de venganza con el voto y castigo contra Nicolás Maduro, para entregarle el poder a los ricos y a los ladrones o terroristas de la economía nacional. Es la venganza de diciembre del 2015. Y está caminando el otro plan de caos económico, para hacer irritar y poner a pasar hambre al Pueblo. Los chavistas, salgamos a votar a conciencia y a derrotar a Donald Trump. Y, seguidamente, pasemos con Nicolás Maduro, a la revancha contra los ladrones y contra la millonización de la economía venezolana. Sólo los chavistas con Nicolás Maduro, podemos lograrlo. Sin Nicolás Maduro, no hay chavismo, sino traición, en las actuales circunstancias.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

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