Eduardo Fernández /// ¡Perplejidad!


Todas las encuestas de opinión dicen que 80% de la población votaría contra el gobierno. Todas las encuestas dicen que por el gobierno escasamente votaría 20%. Sin embargo, los que potencialmente tendrían 80% deciden no participar en las elecciones.

Todas las encuestas dicen que 70% de los electores se siente inclinado, en mayor o menor medida, a participar en las elecciones. En ese 70% están los que están pasando hambre, los más afectados por la crisis de la inflación, del alto costo de la vida, de la inseguridad y la crisis del desabastecimiento de alimentos y de medicinas.

La abrumadora mayoría de esos compatriotas sienten que a través del voto pueden derrotar a este gobierno y salir de la crisis.

Sin embargo, los líderes de la opinión resuelven que la mejor estrategia es la de no votar.

Por cierto, ninguno de esos líderes nos dice cuál es la estrategia alterna Es decir, que vamos a hacer al día siguiente de no votar. ¿Será que vamos a esperar la invasión de los marinos norteamericanos? ¿Será que nuestros amigos del grupo de Lima se ocuparán de hacer lo que nuestros líderes se declaran incapaces de hacer.

En diciembre de 2015 con este mismo CNE, con la misma presidenta Tibisay Lucena, con el mismo gobierno de Nicolás Maduro, con las mismas trampas, abusos y ventajismos, la oposición le dio una paliza descomunal. Ahora proponemos dejarlos que jueguen solos.

¿Por qué se decide no ir a las elecciones? Porque no se hizo la tarea que había que hacer. Lo primero que había que hacer era construir una plataforma de unidad. Ponerse de acuerdo con un candidato de unidad y con un programa de unidad.

Elaborar un programa atractivo que no solo denunciara los errores del gobierno, sino que presentara con claridad las propuestas que le iban a poner comida en la mesa a los que están pasando hambre y solución a los problemas que están haciendo sufrir a los venezolanos.

Nada de eso se hizo. Por supuesto que el gobierno es tramposo, pero cuando se tiene una correlación de fuerzas 80 contra 20 por más trampas, prevalece la mayoría.

Si no estamos organizados para defender los votos y para atender las mesas de votación, por supuesto que vamos a perder las elecciones.

La razón verdadera es que 80% queremos un cambio y no tenemos una conducción política homogénea, coherente y unida. Muchos proyectos y muchas ambiciones personales.

Algún día tendremos que votar y, para ese momento, sigue siendo necesario, una plataforma de Unidad, un mensaje atractivo, una organización eficiente, una estrategia inteligente y una disposición para ganar, cobrar y gobernar.

Eduardo Fernández
@EfernandezVE

Categorías Opinión