Nuestro Medio Ambiente

DESDE LA CONCIENCIA

Por: Ignacio Buznego Escobar

La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo”

Papa Francisco

El día mundial del ambiente queda establecido en resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas el 15 de diciembre de 1972 y se celebra los 5 de junio de cada año, la creación de este día tiene como finalidad, sensibilizar a la sociedad y a los gobiernos del mundo en el trabajo que hay que realizar para mantener un ambiente sano y comprender la responsabilidad que tiene los gobiernos, las comunidades y cada una de las personas que la conforman en aportar acciones que ayuden a la conservación del ambiente, este día se pueden observar frases como: agua: dos mil millones sufren sin ella, Siete Mil millones de Sueños. Un solo planeta. Consume con Moderación, Un árbol por la paz, que buscan hacer entender a los ciudadanos del mundo que la contaminación, el excesivo consumo de energía y el uso indiscriminado del agua es un problema que nos afectan a toda la humanidad, porque todos somos huéspedes de un solo hogar, la Tierra.

El sistema venezolano tiene muchas carencias en generar políticas para la conservación del ambiente y evitar la contaminación, la responsabilidad social en este ámbito es casi inexistente, unos de los principales problemas ambientales que presento Venezuela entre los años 2006-2010 fue el crecimiento del parque automotor, el poco mantenimiento de los vehículos particulares y el trasporte público y la deficiente supervisión de las autoridades nacionales y municipales, es común en la vía publica observar vehículos automotores dejar a su paso una estela gigante de humo negro que es producido por la mala combustión del vehículo y aunque existe una legislación que puede ser aplicada por los cuerpos competentes, no son ejecutadas por los mismos.

En Venezuela se ha politizado con todo lo que interviene en la vida de las personas, entre eso el uso de los servicios como la luz y el agua, observándose incrédulamente como una “victoria social” el no cobrar lo adecuado y en casos no cobrar el uso de estos servicios, es de conocimiento social la poca conciencia conservacionista del venezolano y se debe entender que uno de los medios que tiene el gobierno para poder mejorar de cierta manera el consumo indiscriminados de esos servicios, es a través de cobrar lo justo por ello, beneficiando no solo el consumo (en donde existiría una disminución) sino igualmente el servicio (en donde existiría una mejoría), ya que se contaría con los recursos necesarios para el mantenimiento preventivo y correctivo de bombas, tuberías, represas, cableado, torres eléctricas y demás accesorios, instrumentos y maquinarias que se utiliza para poder producir y distribuir estos vitales servicios para la vida, se debe reconocer la campaña “Soy Consciente Consumo Eficiente” donde se promueve el uso racional y eficiente de la energía, pero la debilidad que tiene esta proceso de concientización es el cobro justo por el uso de los mismo, la sociedad ha demostrado que su conducta se moldea a través de sanciones pecuniarias por el incumplimiento de leyes sociales o pagos por el uso de un servicio que por lo general genera un costo de producción.

En el mismo orden de ideas la sociedad venezolana tiene una gran inconciencia del beneficio ambiental del reciclaje, el servicio de aseo urbano no cuenta con fábricas o empresas que se encargue de utilizar los materiales orgánicos e inorgánicos para que a través de un proceso industrial pueda ser reutilizable, en nuestra vía pública se observa con estupor como peatones vierten desechos sólidos en el suelo, personas que van en autobuses o carros particulares lanzando la basura por las ventanas o la frase inconsciente “yo boto la basura en el suelo para que los del aseo urbano tengan trabajo” normalmente dicho esta frase entre risas demostrando de esta manera la inconciencia ambiental que tiene el venezolano; el problema de conservación del ambiente es un problema no solo del gobierno sino de la sociedad entera y es necesario mejorar en este ámbito para que podamos contar con una sociedad más limpia y sana.

Si de la misma manera que se consume energía, se consumiera el dinero del bolsillo de los consumidores, viviéramos noches más oscuras y días más silenciosos”

Ignacio Buznego

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