Supuestos falsos para concluir que Falcón debe retirarse

El control social que tiene el Gobierno a través del carnet de la patria le asegura una participación importante en las elecciones del 20 de mayo por lo que lo correcto es que la oposición participe para que así tengan una opción real y voten contra Nicolás Maduro. Retirarse no es una opción para Henri Falcón.

El primer supuesto falso es que la abstención deslegitima al gobierno de Maduro. La verdad es que el gobierno de Maduro que en algún momento pudo contar con “alguna” legitimidad de origen, la despilfarró al punto que, en el país y en el mundo, lo que mantiene a Maduro en el poder es la fuerza, el chanchullo, el chantaje, la arbitrariedad y la menguada chequera. Maduro se deslegitima diariamente con su acción política. Se deslegitimó cuando desconoció la decisión popular de entregar la mayoría calificada de la Asamblea Nacional a la oposición a su gobierno. Se deslegitimó cuando usando un Poder Judicial extremadamente servil, inventa una arbitrariedad para suspender el constitucional Referendum Revocatorio, o cuando el TSJ acaba con la República y deja sin ninguna función al Poder Legislativo a través de unas ilegítimas, inconstitucionales, ilegales, ilógicas resoluciones 155 y 156. Maduro se deslegitima cotidianamente cuando somete a la gente a la humillación política a cambio de alimentos y dádivas.

Maduro no necesita elecciones limpias, universales, directas y secretas. No necesita un sufragio basado en el principio republicano de un elector un voto,  ya demostró con la ANC que puede hacer elecciones en las que unos ciudadanos tienen 5 votos y usted y yo solo votamos una vez. Es el mismo principio soviético para constituir el Soviet Supremo. A eso nos enfrentamos. No sólo la posibilidad de perder una elección sino a la posibilidad de perder el sufragio, para que la ANC decida métodos basados en la idea totalitaria de quienes nos gobiernan, que Orwell retrata en Rebelión en la granja con la frase: “Todos somos iguales… pero unos somos más iguales que otros”.

La segunda falacia trata sobre las peores condiciones electorales que hemos tenido. Nunca hubo peores condiciones electorales que en las regionales de 2017: se movieron centros electorales, se detuvo a los que habían construido protección contra las triquiñuelas y se tomaron decisiones electorales con visión militarista, de “seguridad y defensa”, pero la oposición entusiasta pensaba que le daríamos una pela al Gobierno y ganaríamos entre 15 y 18 gobernaciones pese a la cuesta que nos hacía subir el Gobierno-CNE. Nunca los coordinadores de centros cometieron tantas arbitrariedades y jamás la oposición se preparó tan mal para el evento electoral.

La idea de que el deterioro del gobierno central arrastraría a los gobiernos regionales parecía suficiente para proclamarse vencedores. Yo, que me precio de ser objetivo, me creí el cuento de la paliza. Quienes ahora se abstienen ruidosamente hicieron mutis sobre el atropello, creían que ganaríamos y eso era suficiente. Al repartirse deportivamente los centros electorales, los partidos grandes de la MUD dieron muestras de tremenda irresponsabilidad, dejaron centros sin testigos y enviaron testigos sin formación a hacer una tarea para la que no estaban preparados. No pontifiquemos ahora sobre condiciones electorales. No puede ser que cada vez que creemos que no podemos ganar inventemos una excusa falaz.

La tercera falacia es invertir la carga de la responsabilidad, decir que si Falcón no puede con el padrón electoral, debe retirarse. Cuando la verdad es que si Falcón no puede con el padrón el resto de las fuerzas democráticas debe apoyar la construcción de un padrón para evitar que en ausencia de testigos se siga pervirtiendo el sistema electoral y el derecho al sufragio. Se debe acudir a las urnas y defender el voto, sea o no Falcón candidato. Dejar solo al Gobierno en las mesas es repetir la experiencia de la ANC. Sacarán sus 10 millones de votos.  Y su “legitimidad” se afincará en las bayonetas, en el miedo, en la dependencia que produce la escasez y el control. El abstencionismo abre las puertas a una cosa más monstruosa que la que estamos viviendo.

Es pertinente alertar sobre la atención que debe prestarse a la defensa del voto pero se llega a una conclusión equivocada, que Henri Falcón debe retirarse. Ese mismo razonamiento puede llevar a una conclusión diferente: que los abstencionistas deben apoyar la participación electoral. Además, Se comete la ingenuidad, muy clase media, según la cual si los opositores no vamos al proceso electoral la abstención será enorme. En los sectores populares la gente se ve obligada, chantajeada, compelida a participar. Si algo garantiza el carnet de la patria y el enorme mecanismo de chantaje y control social que se teje a su alrededor, es que la gente asista a los centros electorales… si no tienen más alternativa votarán por Maduro. Hay que trabajar en la idea de que no importa quién te lleve a votar debes hacerlo para salvar el país, para salvarnos del hambre y la destrucción de la calidad de vida.

Estamos trabajando en construir un equipo de defensa del voto que haga respetar la decisión de los venezolanos el 20 de mayo, dentro de pocos días verán incorporaciones al comando de gente muy útil en esa tarea, voluntarios y voluntarias llueven. Gente como Benigno Alarcón sería muy útil y, lógicamente, bienvenida.

Es la primera vez que el trinomio Estado-gobierno-partido acepta la observación electoral y no el simple y turístico acompañamiento. Haremos lo posible para que venga una observación amplia, profunda y profesional. Lo que no creo que deba pasar es dejar que esta pesadilla se prolongue 6 años más dejando a los venezolanos, el 80% que rechaza un gobierno nefasto, en manos de Maduro.

Participamos para ganar, para gobernar bien, para conducir la transición, la reconstitucionalización del país, la reinstitucionalización, el fin del hambre, el inicio de la prosperidad. En el supuesto negado de que perdamos, en esta avalancha de críticas y protestas contra el Gobierno, estaremos poniéndonos al frente de una oposición que abandone el atajo y se mantenga dentro de la estrategia electoral, pacífica y constitucional. A algunos les parece que el objetivo real es ser la “oposición de Maduro”. Nosotros lo que queremos es que Maduro se vaya a la oposición. No somos tan ingenuos, queremos evitar que se concrete la trampa de hacernos creer que son invencibles. Los venceremos.

Bruno Gallo
Dirigente de Avanzada Progresista

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