TERRIBLE MITAGOGOGIA ECONÓMICA EN VENEZUELA

Para los trabajadores asalariados venezolanos, entre obreros, técnicos y profesionales, la situación económica, objetivamente, está terriblemente mal e incontable, que a quien no la vive en carne propia, se le haría harto difícil entenderla o sentirla, al punto de que cualquier narración al respecto sonaría a inverosimilitud, pero la verdad es que se corresponde con un realismo inusitado e inédito.

Esta realidad no es como desde los sectores interesados de la derecha la están vendiendo al mundo, con la única finalidad política de liquidar al chavismo, lo que pasa, necesariamente, por la salida del Presidente Nicolás Maduro o que él, de manera simulada, con socialismo de palabra -a cambio del poder circunstancial y limitado del poder político- se entregue a esa derecha parasitaria y al manejo de una economía de sanguijuelas, como la que tenemos desde la IV República hasta hoy, con sus causas y consecuencias que debemos despejar, para superar la actual crisis económica que se está convirtiendo en crisis de gobernabilidad, o que, definitívamente, se atornille lo más neoliberal y crudo del capitalismo en Venezuela.

Respecto de las causas, consecuencias y estado actual de la economía venezolana, los venezolanos, primeros que nadie, Pueblo trabajador y gobierno (sobre todo, el gobierno), sin despreciar consejos externos y sin pretender copiarnos o ser remedos de otras economías nacionales, debemos deslastrarnos de una terrible mitagogia económica, como mentira edulcorada y alienante, que justifica con medias verdades, el cliché de “la guerra económica” y absolutismos teóricos, al mismo tiempo que debemos adelantar acciones concretas e inmediatas, que debieron acometerse hace años, pero que no se hicieron por múltiples razones.

Entre las mitagogias económicas que debemos sacudirnos, fundamentalmente, como primera determinación de la cual giran y dependen las demás, está el hecho de que hemos pretendido construir un socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI, con las reglas del capitalismo y complaciendo a la burguesía y a su remedo, la clase media desclasada. Es decir, nos hemos caído a mentiras, tirios y troyanos, sobre todo aquellos que tienen responsabilidades, competencias o el poder, para seguir preservando las mismas y viejas relaciones sociales de producción capitalistas que son las que siguen imperando en la República Bolivariana de Venezuela.

Pues bien, si no hemos cambiado las relaciones de producción, del capitalismo hacia el socialismo, mal podemos tener socialismo y, pasado un largo tiempo de casi veinte (20) años, hemos de sentirnos interpelados, quienes nos decimos o llamamos socialistas, bolivarianos y chavistas, porque no hemos construido, ni alcanzado el socialismo, pese a todas las excusas que afloran en cuanto a lo lento y los procesos de maduración, que no son tales.

A partir de esta primera y fundamental contradicción o paradoja interna dentro de nuestra revolución, podemos enumerar un conjunto de mitagogias, es decir, mitos, irrealidades, creencias infundadas, fetiches religiosos y asquerosas mentiras, incluso, con pose de académicas o de una supuesta intelectualidad nada orgánica, entre las que podemos mencionar algunas de ellas, en materia económica, como las siguientes:

1. La falsa afirmación y creencia (en algunos) de que ha sido y es imposible derrotar la especulación, usura, contrabando, desabastecimiento programado, mercado paralelo de divisas, contrabando hacia los países vecinos y bachaqueo al mayor y detal, cuando la verdad es que la corrupción, el neorriquismo y las complacencias con la burguesía son los principales acicates que han refrenado enfrentar estas lacras económicas y sociales;

2. La mentira de que liberando el control cambiario, se acabará el mercado paralelo de divisas y se contrarrestará la hiperinflación, cuando todos sabemos que lo que priva es la especulación, usura y el quebrarle el brazo o la voluntad, tanto al Banco Central de Venezuela (BCV), como al gobierno nacional, para de esta manera, abrir las compuertas de la fuga de capitales, quiebre total de la economía nacional, sin olvidar que el mercado especulativo y paralelo existió antes del control de cambio y hoy existe, como arma política y lucrativa, para fines particulares;

3. La falsa conseja de que el gobierno nacional en la figura del Banco Central de Venezuela (BCV) emite dinero inorgánico, tal y como la pregonan irresponsables economistas y medios de la palangre, aprovechándose de la ignorancia aprendida en la mayoría de la población, que desconoce acerca de la economía política y de los manejos institucionales, ha permitido que la anterior falacia cunda como una verdad de fe, mientras se soslaya que la República Bolivariana de Venezuela posee las mayores reservas en oro y petróleo que sustentan, no solo el dinero emitido por el BCV hasta hoy, sino que también, existen grandes garantías que permiten que el dinero que se emita a futuro tenga su sustento y reservas que van en aumento, lo que a su vez, explica por qué muchas transnacionales, empresas y comercios, hoy son más ricos, están más capitalizados, pese a que los trabajadores hoy están arruinados, como tenedores circunstanciales y casi momentáneos, del dinero ganado por la venta de su fuerza de trabajo y la suprarrevalorización del producto elaborado por estos trabajadores ha sido superior al valor real, gracias a la hiperinflación, que en ningún modo, es inducida, sino planificada, provocada y articulada por agentes económicos con fines crematísticos y políticos;

4. Cuando nos hemos planteado una economía productiva y el esfuerzo del Poder Popular, erramos en la noción de “empoderamiento” como sinónimo de poner al Pueblo a hacer lo que otros no hacen como es su deber y de más sacrificio sin razón ni motivo, al igual que ocultamos o callamos que si desarrollamos una economía productiva con los mismos burgueses (muchos de ellos disfrazados ahora, de “emprendedores”), sin cambiar el control de los medios y los modos de producción (en lo que está en mora la Asamblea Nacional Constituyente: ANC), eso significa que estaríamos industrializando y desarrollando un país, para que los ricos sean mucho más ricos, mientras que los pobres habrán de ser aún más pobres y más explotados;

5. Hacer el juego pueril de hablar de revolución en Venezuela y construir un socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI, con fetiches religiosos, complaciendo a la banca privada, otorgando privilegios y entregando las divisas a los particulares dueños de transnacionales como Polar et al, empresas, comercios y servicios, para lo único que han servido y servirán, será para fortalecerlos aún más, a cambio del empobrecimiento y la ruina de la mayoría de los venezolanos, con el añadido de que los únicos dueños del país es esa clase que en el momento en que dispongan, puede, tal y como lo están haciendo actualmente, desequilibrar y destrozar la economía nacional de manera anárquica y podrían quitar y poner los gobiernos que quieran, más allá de y por encima de cualquier partido político de la derecha como su aliada natural y de la izquierda;

6. Decir que se confía en la clase trabajadora y en el Poder Popular y entregar todo el control, administración y gerencia de empresas a los militares como poseedores de un aura de supremacía por encima de los trabajadores (Verbigratia, la antigua Kellogg y todas las empresas expropiadas al sector privado, más las creadas por el Estado, casi todas, quebradas por sus gerentes y administradores), es un acto demagógico, de desprecio y de desconfianza en el Poder Popular, en la clase trabajadora y una forma de burlar al Soberano, mientras que a éste se le relega al voto leal y a la dádiva como acto de dependencia, lo que deriva enseguida, en la baja en la producción, descreimiento, decaimiento y quiebra institucional);

7. Pretender que la juventud asuma las riendas del país, amparados en lo empírico y en el vigor de la edad juvenil, sin una formación densa y profunda, que no la tienen nuestros cuadros políticos juveniles, tanto desde lo ideológico, como socialistas, como en lo profesional, es decir, como conocedores del materialismo histórico y dialéctico, que sepan diferenciar entre las relaciones sociales de producción capitalistas y las del socialismo, en universidades que, como las venezolanas, siguen formando de manera mediocre, simple mano de obra medianamente calificada al servicio del Estado burgués, es una aventura que no promete consecuencias afortunadas, ni la posibilidad remota de construir alguna nueva economía productiva.

Ahora bien, pasado el veinte de mayo, desde que el Presidente Nicolás Maduro resultó reelecto por nosotros, los del Pueblo, no por los banqueros, ni los beneficiarios de dólares preferenciales, ni por los dueños de los medios de producción actuales, ni por los que nos están matando de hambre y miserabilizando nuestras vidas con sobreprecio y especulación diaria, muchos sectores e individualidades del chavismo, al ver y sentir que no hay un cambio efectivo del rumbo económico por parte del Presidente Nicolás Maduro y al vivir el rigor de la hiperinflación desatada y anárquica, no sólo para frenar la crisis de gobernabilidad en la que está entrando en país entero, sino que, asertívamente, muchos chavistas con criterio socialista, además de rigor epistemológico y académico, han presentado diversas propuestas, que deberían ser escuchadas, leídas detenidamente, primero, por el Presidente Nicolás Maduro y en consecuencia, por sus ministros y allegados, de donde, resultarían decisiones inmediatas, mediatas, con soluciones de efecto inmediato y mediato, que permitan la profundización del socialismo bolivariano y chavista del siglo XXI y salvar al país, a los más débiles, a los pobres, a los trabajadores que hoy sobrevivimos a la miseria impuesta, preservando y haciendo vida el legado del Comandante Hugo Chávez, que no es solo euforia y amor infundado, sino todo un corpus de una Patria nueva que nos dibujó y nos señaló Hugo Chávez, por la felicidad de la Patria.

Debo agregar, que así como quien esto escribe, fueron muchos a los que la razón fundada y los valores de Hugo Chávez lo hicieron seguir el camino y sus disposiciones, aún después de muerto: desde apoyar a Nicolás Maduro, hasta enfrentar al imperialismo en todas sus formas y construir día a día el socialismo bolivariano del siglo XXI, a la manera de Chávez. Particularmente, tuve la fortuna de conocer antes del Golpe del 92 al Comandante Chávez, hacer seguimiento de su obra y su palabra con fines académicos y laborales, hasta que luego de abandonar las filas de Bandera Roja, convencido de la honestidad de sus palabras y de su prédica (pese a que siempre me abordó la desconfianza y rechazo por una FANB corrupta en muchos de sus miembros), como hacedor de la revolución, decidí seguirlo, sin militancia y con el interés de vivir en la Patria Socialista, por la que desde muy joven he arriesgado el pellejo, he puesto mis neuronas y por las que no me he dedicado a otras tareas lucrativas. Y fui llamado por el Comandante Hugo Chávez, no a un cargo, sino a sumarme como un soldado más, en las filas del partido fundado por él. Y de ello me siento honrado y orgulloso.

Sin embargo, hoy me preocupan: el desastre económico y la anarquía social en la que estamos; las voces aduladoras y oportunistas que no contribuyen a rectificar; y la prepotencia de muchos de los cuadros en funciones de Estado, de gobierno y al frente del Partido PSUV.

Me agobia saber que tenemos un enemigo gigante a vencer, como lo es el imperio estadounidense y sus aliados. Me turban los pequeños seres de las atomizadas oposiciones, que al primer llamado imperial se nuclean y a una sola voz, nos han destrozado la economía, han asesinado a nuestros familiares, amigos y camaradas, sin ningún arrepentimiento, así Nicolás Maduro les otorgue mil perdones, en nombre y en lugar de las víctimas, sinque haya un arrepentimiento o acto de contrición de los asesinos y terroristas de las barricadas, que ahora se aprestan a un golpe de Estado con estafeta de insurrección popular y quienes nos asesinarán o nos apresarán si tomasen el poder por la fuerza.

Sólo la unidad de los patriotas, con un rumbo para la lucha, nos garantizará la victoria. De lo contrario, en menos tiempo de lo que pudiéramos suponer, todo lo alcanzado podríamos perderlo. Empecemos por salvar la economía familiar y vamos a construir el socialismo bolivariano y chavista.

NOTAS NECESARIAS:

1. La Mérida de Venezuela, es preciosa. Pero, no sale de apagones y cortes prolongados de agua. Mérida entró en una anarquía con un gobernador que fue un actor de las llamadas guarimbas y que, habiendo desconocido a la ANC, reculó por formulismo y se juramentó, porque le dieron chance de delinquir y autoperdonarse y porque la jueza rectora, a la vez, jueza de control, no se molestó en revisar o admitir en los lapsos de ley la querella entablada por los delitos cometidos por el hoy Gobernador, Ramón Guevara. Hoy, sigue Mérida sumida en la basura. Sigue el boicot del transporte urbano, interurbano y extraurbano. Los bancos siguen en el guiso de los billetes o papel moneda y el tráfico hacia Colombia. Los precios en comercios y servicios son celestinados por quienes ya sabemos quiénes, Nunca me imaginé tanta desgracia en Mérida, como la que mis paisanos padecen desde hace largo tiempo hasta hoy. Sólo el Pueblo salva al Pueblo.

2. La Juventud del PSUV se ha congregado en preparación del Congreso de nuestro Partido PSUV. Les ruego, jóvenes camaradas, como yo no tengo influencia entre los banqueros, ni entre los mal llamados “sector productivo de empresarios tragadólares”, ni entre los obispos y cardenales de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), planteen al Presidente Nicolás Maduro y a la Soberanísima ANC, que no caigamos en la carrera electoral el próximo diciembre, que se eliminen los Consejos Municipales y le entreguemos el Poder a quienes corresponde, es decir, a las Comunas, a partir del Consejo Comunal.

3. Me alegra que a los miembros de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) vuelvan a subirles el sueldo, beneficios y demás prebendas, en menos de tres meses. Pero, son insultantes los sueldos y salarios de las trabajadoras y trabajadores de las universidades públicas. Más insultante aún, es plantearles que preparen una Comisión y reunión para que el Ministro Húgbel Roa escuche sus propuestas de aumentos salariales. En esa vaina se va a ir un mes y después otro y otro, mientras se lo plantean al Presidente Nicolás Maduro. Es una burda, ofensiva e innecesaria táctica dilatoria. Por una parte, urge aumentarles los sueldos no solo a los trabajadores universitarios (profesores, obreros y empleados), sino a todos los trabajadores, cuya base de sueldo básico sea superior a cincuenta millones (Bs.50.000.000,oo). Pero, de nada servirán los aumentos salariales, si el gobierno no toma medidas urgentes de congelación y control de precios, con sanciones rígidas a quien no se acoja. Al menos, los miembros de la FANB que están en las alcabalas y en la frontera con Colombia, Brasil e islas del Caribe, se están rebuscando y se han hecho millonarios, con el contrabando, cobro de vacuna y demás especies, en su mayoría, los mismos que se aprestan a derrocar al Presidente Nicolás Maduro. En cambio, los profesores universitarios, los obreros y empleados universitarios, no tenemos armas, ni vendemos exámenes, ni cobramos vacuna, excepto un grupito que de la National Endowment For Democracy (NED) reciben mesadas en Venezuela, para que se dediquen a ideologizar y a reclutar terroristas guarimberos.

4. Ante la millonización de la economía con hiperinflación diaria, yo en lugar del Presidente Nicolás Maduro y el Presidente del Banco Central de Venezuela (BCV);

4.1. Adelantaría la entrada en vigencia del nuevo cono monetario y del Bolívar Soberano (B.S.), sin importar si están adecuados los cajeros o/y si están los billetes del nuevo cono;

4.2. Al mismo tiempo, eliminaría tres ceros más al nuevo B.S., anclaría su valor al del patrón Oro o del Petro y decretaría nueva lista de Precios Asignados (en lugar de los Acordados y bypasseados), con Ley de Emergencia de Control y Sanciones contra el Boicot a la Economía Nacional), eliminación de la SUNDDE y Decreto de Fiscales Ad Hoc en Defensa de la Economía. Huelga reexplicar los pasos y las razones.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

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