Aviso990x90
Opinión

Adiós Berlín
Por Marcos Meléndez

Ese es el nombre de una obra de teatro basada en la novela de Christopher Isherwood. En ella, se relata la decadencia de la sociedad burguesa y la vida en Berlín entre 1929 y 1932, durante el ascenso del partido Nazi y su liderazgo.

La obra transcurre en una pensión-cabaret de la ciudad de Berlín. En ese espacio, los personajes retrataban el hedonismo (búsqueda desenfrenada del placer), el egocentrismo y el aferramiento al estatus de cada uno, mientras, en paralelo, el liderazgo nazi se preparaba para el poder a espaldas de los personajes que se desenvolvían como si nada estuviera pasando en medio de sus cotidianidades que les separaban de analizar lo que podía venir; y que finalmente, vino.

Mis problemas de salud mental y mi conducta paranoica [inserte tono de sarcasmo al momento de leer la oración anterior] me llevan a pensar en esa obra en momentos como los que vive el mundo; y en particular, algunos cuadros políticos descuidados en espacios geográficos más cercanos.

La nación tiene entre sus filas subgrupos que, si bien permanecen unidos, parecieran estar haciendo o pensando cosas distintas:

Por un lado (el lado en que deberíamos estar todas y todos), se encuentran quienes trabajan (trabajamos) por resolver la paz interna, las condiciones institucionales (jurídicas y de unidad política) de mando, que permitan avanzar en el levantamiento de sanciones, la negociación internacional para una nueva economía diversificada, en crecimiento y productiva, a la vez que sigamos exigiendo por todas las vías, que nos devuelvan a nuestro presidente constitucional.

Está un segundo subgrupo, que todavía está en shock, dando vueltas sobre su propio eje, analizando teorías conspiranoicas de quién entregó a quién, cual radar no prendió el tres de enero, cuantos ministros son del “grupo” de tal liderazgo o metidos en TikTok ayudando a monetizar las cuentas del extremismo que nos ofende desde el exterior, y de los desempleados que solo son chavistas cuando tienen cargo 99 como Jordán Rodríguez o el profe Giordani.

El tercer subgrupo, está estimulando discusiones extemporáneas e innecesarias, pensando en candidaturas para cargos de libre nombramiento o, peor aún, pensando en cargos de elección popular “tú sabes, por si acaso”

Mientras eso ocurre, tenemos a una psicópata bien financiada, reuniéndose con Ayuso (alcaldesa de extrema derecha en Madrid) y Macrón (presidente de Francia) como muestra del respaldo (y financiamiento) que tiene por parte de la derecha decadente y extremista que, si estuviera tan mal como a veces decimos, no estaría controlando la capital más importante de España y el poder político del gobierno francés.

Una cosa es saber que es loca, que es la sayona, etc., etc., y otra, muy distinta, es subestimar que pertenece a grupos económicos con conexiones en las alas más radicales de Israel, España y el propio Estados Unidos.

También es conveniente visibilizar que ese chiste de “estoy peleada con Trump” podría ser parte de una estrategia comunicacional bajo el viejo truco del “policía bueno y el policía malo”

En fin, mientras los sangre azul (porque no es solamente la loca, sino que se trata de un bloque internacional en busca del control del petróleo venezolano) que nos han martirizado por
años dirigiendo guarimbas, “súmate”, el paro petrolero y han pedido bombardeos que efectivamente se realizaron, se reagrupan, buscan financiamiento y preparan una mega escalada comunicacional para dividir, generar desconfianza o desánimo entre nosotros; hay quienes están preocupados por el precio de los zapatos de Delcy porque, según algunas lógicas, debería andar en chanclas para representar a la primera potencia petrolera del planeta como presidenta encargada.

Cuidado con una visión corta del asunto que, al más puro estilo de la obra “Adiós Berlín” nos meta en una dinámica que nos divida, confunda o separe de la ruta claramente trazada: unidad nacional, paz interna, recuperación económica, organización jurídica e institucional y acuerdos que nos permitan avanzar hacia el cumplimiento de nuestros objetivos históricos para la suprema felicidad.

Cualquier otra ruta intelectual u operativa que debilite la moral de nuestro pueblo, su unidad y su resiliencia, sería una conducta antinacional que merece el basural de la historia.

Marcos Meléndez
@marcosmelendezm

Etiquetas
Aviso Radio Vargas Hoy

BCV HOY hasta el Lunes 27-04-2026

Aviso 300×600

Aviso300x600

Aviso 160×600