Por Willian Ali Pereira
No hay cosa más miserable, cruel, indolente y criminal que los saqueos, principalmente cuando ocurren de manera casi simultánea con la desgracia, con el gran acontecimiento.
El saqueador es un ser despiadado, ajeno al dolor, al sufrimiento humano; es una hiena que ríe dando dentelladas a la víctima inerme que aun respira.
El saqueador es muchas veces peor que cualquier catástrofe. El saqueador va rematando minuciosamente todo rasgo de vida dejado, asegurándose que la perdida sea total; nada de medias tintas ¡Todo o nada! parece decir.
El recién vivido doble terremoto del 24 de junio nos hizo recordar los saqueos del 27 y 28 de febrero de 1989, pero ahora con más saña, sin empatía alguna por la víctima, que aprisionado bajo escombros, clamaba por ayuda al saqueador, mientras éste solo le obsesionaba cargar junto a sus socios con la caja fuerte del local
¿Pero de donde salió tan dantesco despreciable y apocalíptico personaje? Paradójicamente y aunque nuestra moral no lo crea o no lo comparta, el Saqueador es el personaje más popular del país y sin lugar a dudas, el más popular del mundo entero, siendo extraño o casi una anormalidad, aquellas familias que no cuenten cuando menos con uno de estos especímenes en sus filas.
La famosa marca de pintura Sherwin-Williams ofrecen en sus catálogos más de 150 a 200 variaciones de blanco con nombre propio (como Chantilly Lace, Simply White, Alabaster, entre otros). El poeta venezolano Aquiles Nazoa, en su: Reláfica del negro y el policía, aborda la variedad de cuerpos policiales de la época: “Policía con cachucha, policía con pumpá, policía de sombrero y de cabeza pelá…y hasta policías mujeres pal que se quiera casar…¡Qué policiera, que policiera cará!”.Tal como refiere el poeta la diversidad de cuerpos policiales, o la famosa empresa de pintura, la oferta de matices del color blanco, la vario pinta del saqueador es infinitamente superior, tanto como su capacidad para solaparse ocultando su verdadera personalidad. De los saqueadores de la región y del país procuraremos ocuparnos en próximas entregas.






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