Por: Alfredo Tineo
Tal como la célebre frase del James Carville en 1992 , asesor económico de Bill Clinton -el último presidente electo y reelecto en los Estados Unidos del siglo pasado-: «Es la Economía Estúpido»; de la misma manera ocurre ahora en Venezuela luego de la exitosa extracción militar por parte de las fuerzas de la potencia militar norteamericana; cuya misión fue poner frente a la justicia norteamericana: a quien venía usurpando el poder en Venezuela y desde allí, dirigir la mayor red criminal de la historia que se tenga conocimiento en la región.
Por eso el plan de las tres fases no solo busca reinstitucionalizar al país y llevarnos a una segura transición. Persigue poner a Venezuela en modo crecimiento económico utilizando su principal motor: el Petróleo y garantizando una mayor producción; luego de años de saqueos y desinversión en la industria que fue: «la gallina de los huevos de oro».
Los actores económicos y los gremios que los agrupan, no han perdido un minuto en desarrollar y mostrar su disposición y capacidades para ponerlas al servicio de esta causa que es indetenible.
Dos eventos de mucha importancia demuestran lo que digo: por un lado la Conferencia de Energía, Petróleo y Gas (CEPEG 2026), celebrada en la ciudad de Maracibo; específicamente en el Hotel Tibisay donde se dieron cita más de 400 agremiados del sector petrolero, mostraron en una exposición de 2.000 metros cuadrados, sus principales activos y fortalezas en bienes y servicios para aumentar el valor en la cadena productiva de ese sector de la economía.
El otro evento, no menos importante y en sintonía con el potencial crecimiento de nuestra principal industria: lo tenemos en el encuentro tecnológico conocido como, «Startup Venezuela Summit 2026», celebrado en el campus de la universidad metropolitana, institución que viene formando el recurso humano que este tipo de industrias necesita.
En la Summit se dieron cita: Richard Branson fundador de Virgin Group; la CEO del grupo -en decadencia- Cisneros; pasando por el joven y talentoso creador de CASHEA, Pedro Vallenilla; entre otros destacados líderes empresariales del campo digital.
Como se aprecia, el país productivo está diciendo presente frente al reto que significa la entrada de una segura competencia y la disposición que se tiene para hacer posible una participación en este ecosistema que aborda mercados internacionales las 24 horas del día, los 365 días del año.
Esta Venezuela es posible gracias a la intervención que puso fin a parte de una estructura criminal enquistada en el poder; y a una sucesión residual que no puede hacer otra cosa que, la de ayudar con el desmontaje de ese aparato de terror y el conjunto de leyes que hizo posible que el uso de un billete de dólar en cualquier denominación, fuera suficiente para abrir un expediente y sacar dinero a las familias del afectado por la vía de extorsión, como parte de lo que fue esa descomposición policial y judicial que está en claro desmontaje.
La pregunta que surge en todo esto: ¿y la clase política que propone?
Allí estamos totalmente en deuda; porque hasta ahora, las demandas políticas son las mismas antes de esa nueva fecha patria del 03 de enero: Libertad para los presos políticos; devolución de las tarjetas a sus «legítimas autoridades»; elecciones presidenciales y ahora se sumaron a la lucha por demandas ciudadanas: el servicio de luz y las reivindicaciones laborales.
Pero no hemos escuchado de esos líderes mayor respaldo a la mesa de negociación que encabeza la diputado Figuerah que busca lo principal: reinstitucionalizar al país y rescatar aquellos nichos que hacía del poder, totalmente invencible en su afán de destrucción.
Si nos vamos al campo de la inversión: ninguna propuesta en el terreno de la innovación y; como, una sana política pública, puede ayudar en el crecimiento de ese mundo digital que atrapa a las nuevas generaciones desde que comienzan a tener uso de razón..
En el tablero de las reformas: vemos menos atención. Las banderas de la retroactividad de las prestaciones sociales, principal freno a empleos formales y soporte de garantía con respaldo de la seguridad social; siguen izadas y es poco probable que se vean propuestas distintas al «derecho» constitucional establecido en esa estafa política que terminó siendo la constitución de 1999.
En el campo de la educación: tampoco se observa mayor disposición. La pausa en estos casi treinta años pareciera no hacernos entender cuan necesario es que todos los niños -indistintamente de su condición económica-: tengan formación desde temprana edad en el idioma inglés, como principal herramienta universal en donde la mayoría de los talentos en las distintas disciplinas, deben interactuar.
No faltará quien diga que no contamos con maestros suficientes en esa disciplina para aspirar tamaña ambición. Será que no conocen todo lo que se viene desarrollando desde la inteligencia artificial en todas las áreas del conocimiento; incluyendo al campo de la pedagogía.
Como ven estimados lectores, estamos en mora frente a un país que abre sus cauces. Desea un empleo digno, sueña con crecer y obtener bienes; recrearse y educar a sus hijos, con la mejor educación disponible, sin que ello implique, grandes sacrificios en el presupuesto familiar.
Las elecciones vendrán, y seguramente un nuevo líder también llegará, esperemos que, para quien asuma la responsabilidad: la prioridad sea la economía y el debate político pase a ser el que se derive del crecimiento de esa importante disciplina, el control del gasto fiscal y las variables macroeconómicas.



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